miércoles, 24 de agosto de 2011

Una nueva revolución se avecina

Mientras preparo mis clases del Magister en Community Management que daré esta semana en Chile y no paro de estudiar y repasar conceptos que veré con mis alumnos, le pregunté a Alberto Arébalos sobre unos conceptos que expresó en La Revolución Horizontal , y mientras le decía que esperaba su próxima publicación, me sorprendió con alegría, compartiendo un fragmento de un capítulo de su segunda edición.

Agradezco que me deje compartirlo desde este espacio y desde ya, ansioso por leerlo!!

LA REVOLUCIONES, HORIZONTALES Y DE LAS OTRAS

¿Se termina el mundo como lo conocemos?
"La gente es la que hace las revoluciones, no la tecnología" - Eric Schmidt, ex CEO de Google

Cuando la primera edición de este libro vio la luz del día, decíamos que la revolución horizontal, a diferencia de otras revoluciones en la historia de la Humanidad, tenía una característica fundamental: dejaría a la gente con más poder en sus manos que todas las revoluciones anteriores. De alguna manera, creemos que ese poder, de elegir, de decidir, de informarse, es real y tangible, y es lo que lleva a los gobiernos autoritarios a tratar de limitar el acceso de sus ciudadanos a Internet y a todas esas fuentes de información.

Los episodios en Medio Oriente y en especial en Egipto parecieron confirmar el poder de la Red para organizar a la gente y promover cambios profundos a nivel político y social. Los diarios y medios de comunicación de todo el mundo no dejaron de reflejar el poder de las redes sociales como germen de la revuelta que terminó con la larga autocracia de Hosni Mubarak.

Si bien las redes cumplieron un papel crucial, tampoco renegamos de la premisa planteada en este libro sobre el poder de los peers, creemos y compartimos firmemente lo que el ex CEO de Google dijo en una visita a Sudamérica a comienzos de 2011: las revoluciones no las hace la tecnología, sino la gente. La tecnología ayuda, veremos cómo.


Google y Egipto


Con 80 millones de habitantes, Egipto es el país más grande de Medio Oriente. También posee una de las poblaciones más jóvenes en una zona de países también jóvenes - el 60% de los egipcios son menores de 25 años- y experimentó el crecimiento más rápido de Internet en la región. “En los 3 años que estuve aquí, hemos aumentado de 8 a 23 millones de usuarios” afirmó Wael Fakarany, Country Manager de Google para Egipto y Africa del Norte. A pesar de que la población posee una combinación de ingresos y educación diversa, se estima que el 40% de los egipcios se encuentra por debajo de la línea de pobreza.

Dos días después de las manifestaciones contra el gobierno egipcio, que comenzaron el 25 de enero de 2011, las autoridades, previsiblemente, comenzaron a bloquear el acceso a Internet. Egipcios que vivían fuera de su país recuerdan como las noticias de amigos y familiares a través de Facebook y Twiter eran extrañamente lentas; luego, accesibles únicamente a través de 3G; y finalmente, bloqueadas. Para la medianoche, Internet ya no estaba disponible.

El gobierno egipcio había dado la orden a los proveedores del servicio, de cortar las conexiones internacionales a Internet. En Montain View, la especialista en búsqueda de Google, Heba Gamal, se sintió “furiosa e indefensa” al observar las líneas de tráfico en Egipto volverse planas. Mientras tanto, Olivia Ma, directora de YouTube News, se preguntaba si la gente aún podría encontrar la manera de subir videos a YouTube. (Sorprendentemente, lo hicieron.)


“Pienso en mis años en Google, y en los años que seguí a la compañía antes de haberme unido,” dijo Mohammad Gawdat, Director del Sudeste Europeo, Medio Este y Africa, “Nunca había visto una demostración más clara del valor de la información como en el caso de Egipto”.

“Nunca había visto a una Compañía hacer esto”

Para el momento en que Internet había sido suspendida en Egipto, la oficina de Google en El Cairo estaba realmente a oscuras: Wael y su equipo decidieron cerrar la oficina el día anterior, anticipándose a las grandes protestas del viernes. “la prioridad más importante para mi era mantener al equipo y a sus familias a salvo”, explicó.

Limitados a la conexión telefónica y expuestos a un entorno cambiante y caótico, los egipcios lucharon por mantener contacto desde dentro y fuera del país. Luego de que el equipo de seguridad de Google localizara y evacuara a un grupo de empleados que estaba de visita en Egipto; y de asegurarse que los empleados locales estuvieran a salvo; se volcó hacia lo que sería la tarea más apremiante para la seguridad de Google en Egipto: localizar a Ghonim. Había desaparecido el viernes 28 de enero y, gracias a la sofisticada seguridad del protocolo de
check-in que había instalado con su amigo y colega Najeeb Jarrar en Dubai, su desaparición había sido confirmada el sábado 29.

Incluso una vez reestablecidas las comunicaciones, los
check-ins obligatorios se volvieron una rutina entre Wael Fakaranhy y parte de su equipo, precisamente con los empleados que se habían unido a los manifestantes full-time en la Plaza Tahrir.

Con los bancos cerrados, los cajeros comenzaron a quedarse sin dinero, Google organizó una distribución de efectivo para los miembros del equipo. Incluso estuvo disponible un traslado completo: “Les dijimos que podíamos sacar pasajes aéreos para ellos y sus familias a Dubai, a Suiza o a cualquier parte del mundo en que quisieran trabajar, hasta que las situación volviera a ser segura”, dijo Wael. Sólo un empleado aceptó la oferta. “He trabajado con 5 compañías multinacionales”, agregó “y nunca había visto a alguien hacer esto por sus empleados”.

Los esfuerzos para localizar a Ghonim, se intensificaron. Los empleados en Egipto, Dubai y el resto, trabajaron para movilizar sus redes personales y profesionales y filtrarse a través del interminable caudal de rumores y falsos avistamientos; incluso visitaron algunas morgues alrededor de El Cairo en misiones fallidas de reconocimiento.

Wael Ghonim fue liberado el 7 de febrero, luego de haber sido retenido por las autoridades egipcias durante 11 días.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un caso de Exito: El Banco Itaú usa Cisco

La gente opina en la calle